martes


Colgado por los pies

Corrían rumores en el pueblo de la colina, que en la casita de lata vivía un hombre que según él, tenía la solución para todos los problemas. Durante años se le trató como loco, hasta que un buen día, el alcalde del pueblo decidió colgarlo por los pies, para que recobrara el juicio.
Pasaron los días, y el hombre seguía siendo el mismo, cantando y recitando aquello que sabía, dando consejo a todo aquel que quisiera escucharle, y feliz y contento a pesar estar cabeza abajo como un murciélago.
Un buen día, un niño pasó por delante de él y se le quedó mirando. El hombre sonriente hizo lo mismo. Entonces, el niño, tras un largo silencio, le preguntó: - Qué sientes al no tocar los pies al suelo?- y el hombre sonrientemente le contestó: - Siento que desde que tengo el cerebro en los pies ando con más cuidado!

Osa Mayor

Hace mucho tiempo, en medio de un bosque, vivía una osa con su pequeña cría. Como cada día, mamá osa se levantó para ir a buscar alimento. Al volver se dio cuenta que dentro de su cueva se encontraba un dragón negro, amenazando la vida de su pequeña. Ella quería ir ayudarla pero le era difícil, ya que a la entrada de la cueva había dos guardianes que vigilaban. La osa desesperada, pidió ayuda a los ancestros para que salvaran la vida de su tesoro más preciado.
Las oraciones de la osa fueron escuchadas, y desde el cielo empezaron a bajar estrellas que se iban transformando en ángeles y estos a la vez con guerreros. Al llegar a la cueva, echaron al negro dragón y a su guardia dejando paso libre a la mamá osa.
La osita corrió hacia su mamá llena de alegría y ésta con una sonrisa se despidió de la pequeña alejándose con aquellos seres celestiales. Y se fue.
La pequeña osa se dio cuenta de lo que había sucedido. Su madre había dado su vida a cambio de la suya. No lloró ni se entristeció. Comprendió que ese era el momento de seguir su propio camino, de llegar a su objetivo a pesar de los obstáculos que se le pudieran presentar para así, una vez terminado, pudiera ir con aquella estrella que alumbraba tanto, que la cuidaba a cada paso, y que era su mamá.


Teclas de Madera

En el salón de una casita abandonada situada en medio del bosque, había un piano de pared que cada día tocaba una melodía. Como su sonido era tan maravilloso, los animalitos del bosque se acercaban a escuchar su concierto.

Un buen día, el piano dejó de tocar. Los animalitos se acercaron y un pájaro le preguntó al piano: - Como es que ya no tocas tus dulces melodías? - y el piano todo triste contestó: - estoy viejo, pues mis teclas están rotas y mis cuerdas desafinadas...

Los animalitos, al oír el motivo, se sintieron afligidos hasta que uno de ellos dijo: - podríamos ir a pedir consejo al gran árbol sabio que se encuentra a la orilla del río - y otro añadió - sí! Él nos dará la solución! - y contentos, se fueron hacia el árbol. Una vez llegaron allí, le contaron la situación del piano, y el gran sabio les dijo: coged algunas de mis ramas y llevárselas al pájaro carpintero. Él os hará las teclas-. Entonces, agradecidos, hicieron lo que el árbol les había dicho.
Una vez regresaron en la casita del piano, empezaron a ponerle las fabulosas teclas. Qué contento se puso! Pero aún había un problema: las cuerdas que sujetaban a las teclas. Todos los animales se quedaron pensando hasta que la araña tuvo una magnífica idea: -puedo tejer las cuerdas con mi hilo, pues éste es muy resistente y de calidad!

Entusiasmados, los animales miraron a la señora araña como tejía las cuerdas de una manera impecable. El piano, lleno de emoción, empezó a tocar otra vez sus maravillosas melodías, y ya nunca más dejó de sonar.

Copo de cristal

El anhelo de ver a su abuela, era lo que más deseaba. Aurora rezaba constantemente para que la mujer de más edad de su familia, volviera del viaje que emprendió recientemente. Como era invierno y hacía mucho frío Aurora se resfrió, convirtiendo su nariz en un rió verde y su cabeza en una sartén caliente. Como necesitaba descanso, se fue a reposar en su cama. Y se durmió. Al dormirse tuvo un sueño. Aurora se encontraba en un lugar lleno de nieve, sin más persona que ella misma. Empezó a andar por aquella senda blanca hasta encontrarse con un muñeco de nieve. Éste tenía en sus manos un copo de cristal, que con el sol, parecía ser una pequeña luz. Aurora se acercó y se quedó mirando fijamente aquello tan luminoso. Se aproximó tanto que su propio reflejo le pareció ser el de su abuelita. Que contenta que estaba! Aurora se sintió tan radiante que abrazó al muñeco de nieve, viendo detrás de él un gran arco iris. Y así se despertó. Con la imagen llena de luz y color. A partir de ese despertar Aurora soñó por siempre más con aquel lugar tan maravilloso.

El ladrón de las naranjas

Tantos ladrones hay, que uno de ellos sólo robaba naranjas. Cada mediodía, cuando hacía más calor, recogía un saco de naranjas de un árbol privado, y se las comía por el camino, todo contento y cantando. En uno de esos días, el ladrón se encontró en su camino a un viejo que pedía limosna. El pobre tenía aspecto desaliñado, y sus flacas manos temblaban cada vez que las elevaba para pedir caridad. El ladrón de naranjas, compadeciéndose de él, le dio una de aquellas grandes naranjas de las que se había apoderado, y siguió su camino como de costumbre. El día siguiente, volvió a encontrárselo y le dio dos naranjas. Al otro tres. Y así sucesivamente hasta darle siete. En el octavo día, cuando el ladrón fue a darle ocho naranjas, el hombre desaliñado se la negó. El ladrón sorprendido le preguntó: - como es que hoy no coge las naranjas que le ofrezco? - y el viejo contestó: - porque eres generoso dando aquello que no te pertenece - entonces el ladrón todo enojado le dijo: - pues ahí te mueras de hambre!- y desde entonces, el ladrón no volvió a aparecer más por esos campos.

Amor de luna (tico)

En el país de la alegría, llegó un viajero con traje a rallas, negras y blancas, y maleta aterciopelada. Todo el pueblo tenía curiosidad de ver al extranjero, pues nadie de allí, vestía con vestimenta similar. En ese lugar todo era color y el negro era prácticamente inexistente!
Rodeando al personaje sin acercársele demasiado, se escuchó un: Buenoos díiiaaass!- al escuchar dichas palabras de tal persona con traje extravagante, corrieron hacia su casa encerrándose con candado y llave. Todos menos un niño. Seguidamente el hombre le preguntó al muchacho:
- Escucha, estoy buscando a alguien especial. Ella es blanca, gris y a veces azulada. Sé que la puedo ver en un lugar oscuro, acompañado por algo parecido a las velas, pero no sé dónde encontrarla.- el niño haciendo mueca le respondió: - está buscando a la luna? - Exacto!- respondió entusiasmado el individuo. -pues, si la quiere ver, deberá subir hasta la colina y esperar a que se haga de noche - le señaló el chico. Solamente haberle indicado, el señor corrió hasta la cima de la colina y esperó a que el cielo se tornara sombrío. Pero al instante se durmió. Al día siguiente, todo enfadado bajó hacia al pueblo y dirigiéndose al chaval le dijo: -me mentiste! Desde allí no puedo ver a mi amada! - y enojado, con su traje a rallas y su maleta aterciopelada, marchó del lugar en busca de lo que no encontraba.


Sombras chinescas

En la antigua china se hacían títeres con cartón. Recortaban la silueta creando así dragones, cisnes, monstruos o emperadores, protagonistas de las historias que se relataban. Xun Li le encantaba ir al museo de marionetas, en especial en el apartado donde se encontraban los cartones recortados. Se pasaba horas viendo las representaciones que se realizaban con las sombras chinescas. Le resultaba fascinante. Uno de los días que fue al museo, se lo encontró cerrado. - que terrible! - pensó - y se volvió triste a su casa. Una vez llegó se dirigió a su habitación para encerrarse en ella. Antes de hacerlo, vio que su hermano mayor estaba trabajando con cartulinas. Entró donde se encontraba y le preguntó: - qué haces? - estoy haciendo un trabajo para la escuela. Debo hacer sombras chinescas - uuuuooooo!- exclamó -puedo ayudarte? - y el hermano, viendo a Xun Li tan dispuesta, le dio un par de cartones y unas tijeras. La muchacha estuvo pensando durante largo tiempo las figuras que quería realizar, hasta decidirse por un unicornio y un cisne. Los hermanos estuvieron todo el día creando títeres, y al finalizar el día, Xun Li, orgullosa de haber creado sus propias sombras, decidió hacer su propia función.


Copito de Luz

Había una vez una niña que vivía cerca de aquí. Ella se consideraba feliz, aunque en el fondo de sí sabía que le faltaba algo. Así pues, un día, se armó de coraje y sin saber como, se fue a buscarlo.
Empezó su búsqueda entre sus seres queridos, pero pronto se dio cuenta de qué lo que le faltaba residía en oto lugar. Así que, decidió ir de aquí para allá, de un lado a otro sin apenas comer y descansar, hasta darse cuenta de qué todo lo que obtenía acababa siendo incertidumbre y desesperanza.

- Ya no puedo más! Me rindo! - y con estas palabras, sus ojos empezaron a humedecerse para llora y llorar desconsoladamente hasta encontrarse en medio de un mar de lágrimas. Tan fuerte era el sonido de su llanto, que dos pececillos acudieron a él: - Que te pasa niña? Porqué lloras? - preguntaron los peces.

- Siento que he perdido algo y no sé que es! - respondió la niña entre sollozos. Los pececillos, ansiosos de ayudar pero sin saber como, le propusieron ir a ver a la bruja del mar, para ver si con ella podía encontrar una solución. Así que la niña bajó hasta las profundidades oscuras del océano para encontrar solución ha su inquietud.

- ¿qué quieres jovencita? Que te ha llevado hasta aquí? - preguntó una sombra que cada vez cogía más forma al acercársele. - Busco a la bruja del mar para que me ayude a buscar algo que hecho en alta y no recuerdo que es - respondió la niña.

- Vaya, vaya...- dijo la bruja dejándose ver - hace tiempo que yo tuve la misma sensación... Pero por suerte alguien que no pude ver, me ofreció un montón de riquezas y pode a cambio de dejar esa búsqueda... Y ya ves, aquí estoy, feliz y satisfecha con todo lo que tengo.

Diciendo esto, la niña se dio cuenta de qué estaba rodeada de piedras preciosas, monedas de oro, colgantes de perlas, cadenas de plata... Y todas aquellas riquezas que a uno le pueden deslumbrar. Pero en medio de todas éstas, se encontraba una pequeña puerta que apenas se podía distinguir de la oscuridad. Entonces, la niña tubo curiosidad y preguntó que había detrás de ésta. - Qué puerta? - preguntó nerviosa la bruja - aquí no hay ninguna puerta!-. Sin escuchar las palabras, la niña se dirigió a lo que había despertado su curiosidad para descubrir que había detrás de ella. La abrió lentamente y... Aaahhh! - gritó la niña al ver los horrores de detrás de la puerta. Y con ese grito huyó de ese lugar para no volver nunca más.

Subió otra vez a la superficie y se encontró en el mismo lugar donde había estado con los pececillos. Debía ser mediodía, puesto que el sol brillaba con gran intensidad. De repente, la niña escuchó el eco de su nombre, que cada vez era más claro y cercano. - Quién eres? - preguntaba la niña mientras miraba para todos los lados. Y sin saber como, se le apareció delante de sus ojos, una mariposa llena de colores y de luz volando encima de una balsa.
Cuanta alegría! Sin pensarlo, la niña subió a la madera flotante, y dejó que la balsa siguiera su rumbo con la mariposa delante. Entre tormentas y oscuridades, la niña llegó sana y salva a la orilla. Agradeció a la mariposa de su protección y empezó a andar despreocupadamente por la arena cálida que acariciaban sus pies. Cuando más avanzaba, más ligera se sentía, hasta que sin darse cuenta, se había convertido en un copo de luz, cuyo destino era el de unirse con otros semejantes.

La niña despertó con un gran sentimiento de amor. Se sentía radiante, contenta y feliz. Esa noche había nevado, y la belleza de la nieve de detrás de la ventana la llamaba para que se uniera con ella. La niña corrió hacia ella, y vio un copo de nieve con una inscripción gravada. Se acercó para poder leerla y por su sorpresa, la palabra escrita era su nombre. -ooh! - y expresando su emoción cogió delicadamente el copo acercándoselo en la altura del corazón mientras este se iba abriendo para que pudiera ver lo que había en su interior. Entonces la niña con gratitud sonrió y dio las gracias por su gran regalo de Navidad.

El conejo y el valle de las Hadas

La madriguera del señor conejo se encontraba al lado oeste del valle de las hadas. Cada atardecer, el señor conejo observaba el movimiento del valle de las hadas con los colores cobre y dorado. Su visión era espectacular. Lo encontraba tan sorprendente que un día decidió ir hacia el valle para pode participar de esa maravilla. Como no sabía muy bien el camino, llegó al valle de las hadas al anochecer. Estuvo paseando por allí pero no pudo ver a ningún ser con alas brillantes. Así que, alzando su cabeza de desanimo, se dirigió a un lago que se encontraba justamente en frente del valle. Como más se acercaba, más podía definir una serie de manchas blancas que parecían danzar. El señor conejo se escondió tras un arbusto muy cercano del lago, donde pudo observar cisnes nadando con máxima elegancia abriendo de vez en cuando sus alas y alargando el cuello alimentándose del claro de luna. - Que sublime! - y diciendo esto en voz baja, los cisnes empezaron a forma una circunferencia, batiendo las alas y mirando hacia el cielo. Sorprendido de lo que estaba sucediendo, empezaron a salir los primeros rayos de sol los cuales al tocar a los cisnes, éstos se transformaron en los pequeños seres que tantas veces el señor conejo había observado desde su madriguera, y volando por encima de él, volvieron a su valle.
El señor conejo, feliz de haber visto este gran espectáculo, decidió retornar a su madriguera en silencio, sin intervenir a aquello que tanto le había encantado, pues pensó que lo bello se encontraba en aquello que sucedía con tanta naturalidad.


Amor de pájaro

En lo alto de una torre, en el norte de Francia, vivía una tímida chica que desde su ventana siempre observaba al domesticador de pájaros. Era tan harmónico su manera de amaestrar dichas aves que ella se enamoró. Un buen día, la joven, se lleno de coraje, y bajó para estar un poco más cerca de él, pero justo cuando estaba detrás de éste, su corazón le empezó a latir tan fuerte, que subió escaleras arriba, muy rápido, tropezando así, con una gitana que la cogió del brazo y le dijo: dónde vas tan rápido joven? Quieres que te lea la buena fortuna? Quizás hoy sea tu gran día de suerte! -suerte?- respondió la muchacha - haber chica, que te pasa, se te ve angustiada?.. estas enamorada?... de repente la joven se sonrojó abriendo los ojos de par en par, mirándole fijamente a los ojos… Vaya! Así pues lo que necesitas es un hechizo de amor?! –dijo la gitana - quieres decir que existe un hechizo para enamorar?— preguntó la moza -pues claro que sí! Pero no tiene un precio cualquiera… estamos hablando de lo más grande de este mundo! Y a veces eso requiere algún sacrificio…--- cualquier cosa para estar con él!-- Respondió la chica…-- pues bien –continuo la hechicera- deberás traerme algo suyo… el resto lo hago yo!
Al atardecer, cuando el hombre se había ido, se dirigió al sitio donde él solía estar, encontrando así un trozo de cordel junto una pluma del pájaro más bello que él tenía. Contenta, se dirigió donde vivía la gitana y mostrándole el objeto, le preguntó si eso podía funcionar. La gitana, cogiendo el cordel y rodeándolo por el cuerpo, y pronunciando unas palabras difíciles de entender hizo que la luna se nublara y cuando recobró la luz, la chica había desaparecido, convertida así en una bella paloma.

- Él ama a las aves, tanto como su libertad! Así pues, en paloma te has convertido y tan sólo así podrás estar junto a él! Recobrarás tu aspecto cada vez que vuelvas a la torre y tan sólo podrás volver a ser para siempre humana, si él desea que te conviertas en su dulce amada!
Así pues, tan sólo un deseo del señor de los pájaros, un anhelo de amor humano hacia ella, podría hacer que ésta pudiese recobrar su forma original y vivir junto a él para siempre.
Pasaron los días y la bella paloma observaba en silencio al amante de los pájaros, desde la rama de un árbol que tan sólo se encontraba a dos metros de él. Al cabo de unos días, el chico miró a la bella paloma y le dijo:

- hace días que te veo por aquí…estas quieta, en silencio… no te acercas a mí, pareces tener miedo… soy amante de las aves, siempre estoy rodeado de ellas, pues me siento bien… hablo, canto, sueño… son mágicas y me ayudan a darle un sentido a la vida… - sonríe. Tras un rato en silencio dijo:

- mañana me voy de viaje, me dirigiré al sur, a Carcassone. He oído que en la entrada de la fortaleza habitan unos pájaros encantados que guardan la entrada de los demonios y las brujas -- al oír esto, la muchacha encantada voló hacia él. Éste levanto la mano, y ella se puso encima de ésta. Suavemente el hombre se puso al ave a nivel de su nariz y le pregunto ¿quieres venir? El ave tímidamente hizo un ligero movimiento con la cabeza y se fueron. En los caminos boscosos, la paloma alzaba el vuelo para adelantarse un tramo y observar que no había ningún peligro.

Llegaron poco antes del amanecer, todo estaba oscuro, sólo la luz de las antorchas y el claro de luna de las estrellas daban visión al sendero. Frente la entrada del castillo, las aves danzaban al son del aire nocturno dando la bienvenida a los nuevos viajeros. Fue tal la belleza que presenció el joven, que se detuvo hechizado a contemplarlos. Tan entusiasmado estaba observando su harmónico planeo, que no oyó los gritos de unos cazadores que corrían detrás de un jabalí. Los pájaros, al oírlos, empezaron a emitir sonidos los cuales no eran comprendidos por el amante de las aves.

El animal perseguido, asustado, entró a la fortaleza sin prestar atención al chico. Los cazadores, viendo que el jabalí entraba al castillo y sin percatarse de la presencia del joven, empezaron a disparar alocadamente, con la mala fortuna de alcanzar al muchacho. Éste cayó en el suelo con aliento débil, y antes de cerrar los ojos, con la contraluz del amanecer, pudo ver como su compañera de viaje se dirigía hacia él vislumbrando la criatura alada más hermosa que jamás había visto.

Al sucumbir, una luz rodeó al pájaro y reflejando su estado real, se convirtió en una estatua alada. Desde entonces se dice que junto a los pájaros de Carcassone, ésta vela la entrada de la fortaleza esperando el amanecer para ver la sombra de su amado secreto tendido en el suelo de la entrada del castillo.



Cosas de la vida

‘En una mañana soleada, en el valle de los cercanos, habitaban las ramas secas, los árboles arcaicos, los ríos apenas caudalosos y entre los elementos de la tierra, animales que aun podían subsistir en ese sitio.

Éstos normalmente herraban solos en el bosque del valle, sin querer apenas interacción con los demás… para qué tenerlo, ¿si en su entorno apenas había vida? Todo era consumación.
Una noche, hubo una tormenta. Una de las más horrorosas desde hacía tiempo. Los truenos y relámpagos hacían estremecer a los habitantes. Era la orquesta más temida del cielo. Todos se escondían en sus guaridas esperando el fin del mundo, e incluso algunos se durmieron para jamás despertar… pero, antes del amanecer, el agua desapareció de las negras nubes dejando así que las estrellas iluminaran un pequeño lago que había justo en el centro del valle boscoso.
El agua se reflejaba en la luna y con dicho traslucir los animales que la contemplaban se dirigieron al charco.
Primero se ignoraban los unos a los otros, acercándose al espejo del agua cautelosamente. Algunos al verse retrocedían, otros no se atrevían acercarse más, terceros huían, pero siempre había quien volvía a hacer el intento. Únicamente los más osados lograron observar su imagen de un modo hipnótico.
Fue en el amanecer, cuando el primer rayo de sol cruzó todo el pantano, cuando los individuos se percataron de que no estaban solos. Empezaron a mirarse entre sí a través del reflejo del agua dándose cuenta que todos, en algún lugar u otro del cuerpo tenían una mancha similar de color negro; Unos en el cuello, otros en el pecho, varios en las extremidades…
El silencio cada vez fue más ruidoso hasta que uno de los seres, alzando la cabeza, estalló:
- ¡Porqué! Porqué estas manchas! ¡Porque yo! Duelen, y cada vez me siento más cansado… ya no puedo hacer todo lo que quiero…
- ¿te crees ser el único?- protesta otro - Desde que me ha salido esta señal negra me tratan diferente…
- Yo hago ceremonias rituales a los ancestros para que desaparezcan, o por lo menos que no se vean tanto… o que no me salgan más… -explica uno.
- Nadie sabe lo que estoy sufriendo – expresa uno en voz baja y temblorosa con lágrimas en los ojos.
- Estamos desapareciendo- dice alguien.
Después de un largo silencio todos volvieron a mirar su reflejo percibiendo que ya no era el mismo. Entre sus figuras exclusivas había ramas de árboles con algunas hojas verdes, altos arbustos espesos, nubes blancas paseando en el celeste cielo y algún pájaro volador planeando encima de sus cabezas.
- posiblemente desaparecer significa ir a un lugar mejor...
- pero entonces, ¿por qué no vamos directamente allí? ¿De qué sirve vivir aquí? – pregunta otro.
- ¿y si ese lugar maravilloso que tú dices no existe? – cuestiona uno.
De repente un animal recordó una de las experiencias más preciadas de su vida y sin darse cuenta contó su relato al grupo mientras éste lo escuchaba con atención.
A partir de ese día los animales que querían, podían o aún habitaban el valle, se reunían con sus cuerpos fríos acariciados por el resplandor del sol para contar así cosas de la vida.’


El manuscrito de la felicidad

Hace mucho tiempo, en el corazón de la montaña sagrada Arunachala, habitaban unos monjes. Su función, era la de velar día tras día un manuscrito mágico, el cual, cada 500 años, aparecía en él una palabra en sánscrito que completaba el significado de una oración. Se decía, que quien poseía tal escrito y lograba descifrarlo, podía encontrar la eterna felicidad.
Una noche de oscura helada, en el cielo se vislumbró una gran estrella, una luz resplandeciente que iluminaba la cima de la montaña. En el centro de ella se entreveía una especie de masa luminosa parecida a la crisálida de la mariposa.
Cerca del crepúsculo matutino, la estrella desapareció fugazmente, dejando caer de manera harmónica a la forma extraña.
Como cada mañana, el monje más joven iba a la cima de la montaña a realizar su meditación rutinaria para dar la bienvenida al sol y agradecer el nuevo día. Pero ese amanecer sería diferente.
El discípulo, al ver tal rareza, se dirigió a su maestro para mostrárselo. Éste, con una gran sonrisa de felicidad, cogió sutilmente esa especie de crisálida y la dejó delicadamente junto al manuscrito, acomodándose frente a él en posición meditativa. Así estuvo siete días y siete noches.
A la madrugada del octavo día la masa luminosa empezó a deshacerse, descubriendo así a un hermoso ser alado. Éste, con sus antenas, cogió el códice y abriendo sus extensas alas, reverenció al maestro el cual con un gesto de manos le dio bendición.
Antes que el joven monje pudiese pronunciar palabra alguna, el maestro dijo: el manuscrito está completo. Ahora volverá a quien le pertenece.


Origen

Hace mucho tiempo, antes de que nuestros cuerpos habitaran la tierra, el sol y la luna formaban uno en medio de la galaxia. Era el todo unido, el yin y el yan, el equilibrio perfecto.
Tanta era su fusión, que un día decidieron separarse para poder experimentar así lo que aportaba cada uno al otro. Mientras se retraían, rayos y centellas salían de este cambio y algunos de éstos topaban con algún trozo de meteorito errante, provocando así, el milagro de la vida.
Al separarse, el sol y la luna se vieron frente a frente quedándose exhortos el uno del otro. Instantes pasaron cuando sintieron que se les hacía insoportable estar separados, hasta el punto de querer volver a unirse para siempre jamás. Pero tal fue la intensidad y esfuerzo con la que se desapegaron que ese deseo parecía imposible. Su acercamiento era muy lento, parecían avanzar en medio de la eternidad.
Mientras intentaban aproximarse, un planeta se interpuso entre los dos, haciéndoles cambiar de rumbo. Ahora debían rodear el obstáculo para unirse y para verse, debían reflejarse en el agua de éste. El infinito tardó en irse hasta que consiguieron casi rozarse, pero aún así, no lograron la unión. Así que, siguiendo el movimiento, tuvieron que volver a empezar la tregua de poder fusionarse.
Cada vez que el sol y la luna se encuentran cerca, se esfuerzan para volver a estar como en los inicios, y a pesar de qué todos los intentos sean frustrados, nunca pierden la esperanza de volver a su origen.



Caja de música

Encima del escritorio había una pequeña caja de música, que al abrirla aparecían tres caballos de diferentes tamaños, rodando y moviéndose arriba y abajo. Uno era de color azul, el otro era de color rojo y el más pequeño de todos era de color amarillo. Parecían felices dando siempre las mismas vueltas hasta que un buen día, el caballo rojo dijo: - ya no puedo más! Cada vez que miro hacia atrás, veo al caballo azul persiguiéndome! - con lo que el caballo azul todo ofendido replicó: - quién, yo? Si lo único que quiero es que no te desvíes del camino! - y al decir esto, la melodía de repente dejó de sonar. Los caballitos se detuvieron. El silencio ahora era la melodía insonora, que inundaba la habitación, hasta que el caballito de color amarillo gritó: tralaralaraaaaaaá! - los otros dos caballos se quedaron atónitos. Y seguidamente fruncieron el ceño. -pero que...- y sin dejar de terminar la frase al caballo azul, el amarillo volvió a gritar: tralaralaraaaaá! La la laaaa! - al instante el silencio volvió a apoderarse del espacio, hasta que el caballo rojo empezó a reírse, contagiando así, la carcajada al caballo azul. El caballito amarillo se agregó a las risas y sólo entonces, la melodía de la caja volvió a sonar, y los tres caballos, volvieron a roda felices y contentos.

El duende del pino

Como muchos saben, en Irlanda, es raro que no llueva. Por eso, Susana, igual que todos los niños de su clase, llevan paraguas. El paraguas de Susana llama la atención, pues cada vez que lo abre desprende olor a pino.
Una tarde lluviosa, al salir del colegio, Susana se fue a su casa a paso ligero. En el camino de tierra que había antes de llegar a casa, se tropezó sin llegar a caer con una piedra. De la piedra, salió un duende enfadado y dirigiéndose a Susana decía: Carai, carai, carai de humana! Que no tienes respeto por mi hermana!-.
Susana, sorprendida, no se podía creer lo que estaba viendo; un duende! Y encima enojado! Una vez se paró el duende delante de ella, Susana le preguntó: tú hermana?- y el duende contestó- pues claro! Ella me refugia de la lluvia, del frío y del viento, y cuando quiero ir algún lugar, me deja trepar por ella para llegar a su punto más alto y poder así ver mejor todo lo que hay a mi alrededor!-. -Lo siento mucho duende! No era mi intención molestarle!-. El duende se la quedó mirando y dirigiendo su nariz hacia su paraguas. - De donde viene esta olor de pino?- y Susana contestó: de mi paraguas-. El duende extrañado le pidió que le contara. Susana le dijo, que cerca de su casa había un pino con una gran rama donde se balanceaba con su paraguas. El duende le preguntó si podía acompañarle hasta el árbol pues, le gustaba mucho su olor. - por supuesto que sí!- contestó la niña, y se fueron los dos hacia el árbol.
El duende hechizado por el aroma, decidió quedarse para siempre más en ese árbol convirtiéndose así, en el duende del pino.

Globos mensajeros

Roberto era un niño de once años al que le encantaba imaginar. Un día, en la clase de historia, hablaron de la guerra, y le pareció que ésta era terrible y horrorosa. Imaginaba todo lo que podía estar pasando en aquellos lugares donde la destrucción y el miedo estaban a la orden del día, y quiso poner remedio a todo ello.
Así pues, llegando a casa, llenó su mochila de globos y fue pidiendo a la gente que hinchara (soplara) el globo con una palabra amorosa. Muchísimos globos poseían la palabra: amor, paz, alegría, compartir, ayuda, amabilidad, hermandad...
Una vez hinchados todos los globos, corrió con todos ellos a la parte más alta de la ciudad y gritó: no a la guerra! - y dejó que el viento se llevara a los globos para que se perdieran en el cielo.
Los globos estuvieron día y noche volando hasta llegar en un lugar donde la guerra era presente. Empezaron a descender, y con los disparos de las metralletas, los globos explotaban dejando ir las palabras amorosas. Al oír dichas palabras, todo quedó en silencio, y mientras los globos restantes iban cayendo sobre las manos de cada persona, todo aquel que poseía una arma la dejaba en el suelo para irse a reencontrar con sus allegados y amarlos, terminando así, la atrocidad que momentos antes se estaba produciendo.

Un sueño, una estrella

Había una vez un niño que cada noche, antes de acostarse, miraba por la ventana de su habitación el maravilloso manto estrellado. Una noche, Paulo vio pasar una estrella fugaz, y entusiasmado pidió un deseo. Unos instantes después, observó que una luz se dirigía hacia él hasta llegar a la altura de su nariz. Él se la quedó mirando y con mucho cuidado, la cogió con las dos manos. Entonces la estrellita, lo elevó y se lo llevó a dar un paseo por el cielo estelado. Cada vez que se alejaban más del suelo, la estrella se hacía más grande y el niño se podía acomodar en uno de sus destellos. Volaron por encima de toda la ciudad, y con el paseo, el muchacho se quedó dormido.
Al despertar, Paulo miró a su alrededor, y se dio cuenta de que estaba dentro de su cama. Había sido un sueño? Se levantó y se dirigió a la ventana, para saludar al sol, el cual resplandecía más que nunca.




Recuerda recordar

Recuerda recordar.


"¿Quién eres? -preguntó la Oruga
No era ésta precisamente la manera más alentadora de iniciar la conversación. Alicia replicó, algo intimidada:
-Pues verá usted, señor..., yo..., yo no estoy muy segura de quién soy, ahora, en este momento; pero al menos sí sé quien era cuando me levanté esta mañana; lo que pasa es que me parece que he sufrido varios cambios desde entonces.
-¿Qué quieres decir? -dijo la Oruga con severidad-. ¡Explícate!
-Mucho me temo, señor, que no sepa explicarme a mí misma -respondió Alicia-, pues no soy lo que era, ¿ve, usted?
-¡No veo nada! -dijo la Oruga."

Fragmento de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll




Todo llega a pasar,

Nada llega a quedarse

Mathiew Flickstein


Tenemos la muerte encima, pero la humanidad se divide en dos: los que creen que jamás van a morir y los que sabemos que vamos a morir’

Arturo Pérez-Reverte



' Llegará el momento en el que pienses que todo a terminado.

Será entonces cuando vuelvas a empezar’

Louis L’Amour



Cuando no se puede dar más días a la vida,

hay que dar más vida a los días”

Claude Bernard



Magia es, la transformación inesperada

Burb.



El sentido común es la armonía del ser.

Burb.



La vocación es la sublimación de las ansiedades existenciales

Burb.


‘los sueños no son mas,

Que pequeños engaños concebidos’

Burb.



…No es ese amor que tuve cuando era más pequeña,

Ese amor en que vivía más en el sueño que en la llamada realidad…


Burb.



Cuando dejo caer los pies al suelo, me doy cuenta que entre la realidad y el sueño hay un puente roto


Burb.



¿Qué quieres que haga?¿buscarme un protector?¿un amor tal vez?¿Y como hiedra oscura que sube la pared, Medrando sin lira, Y con adulación, Cambiar de camisa,Para obtener posición?

No, gracias.

¿Dedicar, si viene al caso, Versos a los banqueros, Convertirme en payaso, Adular con vileza Los cuernos de un cabestro Por temer a que me lance Un gesto siniestro?

No, gracias.

¿Desayunar cada día un sapo, Tener el vientre panzon, Un papo que me llegue a las rodillas Con dolencias pestilentes De tanto hacer reverencias?

No, gracias.

¿Adular el talento de los camelos, Vivir atemorizado por infames cibelos, Y repetir sin tregua:

“Señores soy un loro, Quiero ver mi nombre escrito En letras de oro”?

No, gracias.

¿Sentir terror a los anatemas Preferir las calumnias a los poemas Traicionar medallas, urdir falacias?

No, gracias.

Quiero cantar, soñar, reír, vivir. Estar solo, ser libre. Tener el ojo a vigor, La voz que vibre.

Ponerme por sombrero el universo. Por un sí o por un no, batirme. Mover poder un verso. Despreciar con valor la Gloria y la fortuna. Viajar con la imaginación a la luna.

Sólo al que vale reconocer los méritos, No pagar jamás por favores pretéritos, Renunciar para siempre a cadenas y protocolo.

Posiblemente no volar muy alto

Pero sólo’

Cyrano de Bergerac



Para mi sólo recorrer los caminos que tienen corazón, cualquier camino que tenga corazón. Por ahí yo recorro, y la única prueba que vale es atravesar todo su largo. Y por ahí yo recorro mirando, mirando, sin aliento.

Las enseñanzas de Don Juan


Hay un lugar chaval

depende del lado que lo mires

la vida te sonríe

depende del lado que lo mires.

Y una sonrisa más,

Depende del lado que lo mires

La vida te sonríe

depende del lado que lo mires

depende del lado que lo mires

depende del lado que

lo mires.

Ashraf



‘Cualquiera que haya aprendido a ser ansioso en la manera justa ha aprendido lo último’. Whoever has learnt to be anxious in the right way has learnt the ultímate

(Kierkegaard 1844:155)



‘la muerte es parte de mi, y aceptar mi vivencia hacia este final me duevuelve mi vida de una manera nueva’


(Heidegger 1927:251)


‘Las situaciones límite nos lleva a confrontarnos con nosotros mismos de una manera decisiva y fundamentalmente perturbadora. Estas situaciones evocan la ansiedad y por eso nos liberan de nuestra tendencia a ser mentirosos y evasivos con nosotros mismos y en nuestras vidas’

Margaret Hill


‘yo soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca y aún lo soy, pero ya no busco en las estrellas ni en los libros: empiezo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura dentro de mí (…). La vida de todo hombre es un camino hacia sí mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero. Cada hombre nunca ha estado completamente él mismo; pero todos aspiran a serlo, oscuramente algunos y más claramente otros; cada hombre como puede’.


Hermann Hesse.



‘Life is for living’ (la vida es para vivirla’


Paul Higgins.



La vida responde cuando arriesgamos

Rodney Smith. Lecciones de los moribundos.


Todo es una creación mental.

Ayya Khema



El dolor es inevitable, El sufrimiento no lo es.

Bhante Henepola Gunaratana




Cuando caemos al suelo nos duele, pero también necesitamos confiar en el suelo, para levantarnos.

Kathleen McDonald



Poseer amor es como intentar tomar posesión del aire.

Rodney Smith.



Transformar las apariencias es fácil. Conservarlas hasta el final es difícil.

Adept Godrakpa



‘es muy difícil no ser injusto con lo que se ama’

Oscar Wilde (1854-1900)



‘todo lo que se ignora, se desprecia’

Antonio Machado.



Y le dijo el zorro:

‘lo esencial es invisible a los ojos’

(el principito)


Lo que importa no son las grandes ideas de los otros sino las pequeñas cosas se te ocurren a ti.

(...)"

Sputnik, mi amor (Minha querida sputnik), Haruki Murakami, 1999


Una extraordinaria acumulación de sensaciones se apoderó, al comienzo, de mi ser. la vista, el olfato, eloído, el tacto se me revelaron simultánemanete y precisé, realmente, mucho tiempo antes de poder diferenciar los distintos sentidos"


"Usted que se encuentra al comienzo de su existencia, que ignora aún lo que sean contratiempos y pesadumbres, no puede llegar a comprender cuánto he sufrido y cuánto sufro todavía... estoy poseído por un demonio y vivo en un constante infierno. no obstante, el espíritu del bien está conmigo"


"Estoy terriblemente solo, nadie quiere compartir mi vida..."


"¿Qué fue entonces de mi? No lo recuerdo... perdí la noción. De cuanto me rodeaba y me envolvieron profundas tinieblas. Soñaba, a veces, que pasaba por prados llenos de flores o por alegres valles acompañado por aquellos a quienes tanto había querido y despertaba, una vez tras otra, encerrado en una celda. Lentamente hallé de nuevo el recuerdo de mis tristezas y mi horrorosa situación"

Mary Shelley ‘Frankenstein’



Qué dura que es la vida para aquellos que se ven obligados a vivirla debajo de un disfraz’


Lucía Etxabarría



“¿Me podrías indicar hacia donde tengo que ir desde aquí?” pregunta Alicia.”Eso depende de a dónde quieras llegar” responde el gato. “A mi no me importa demasiado a donde”-“En ese caso, da igual hacia donde vayas”-“Siempre que llegue a alguna parte”-“¡Oh! Siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo bastante”.



Alicia en el país de las maravillas




‘Destroza mi corazón de tal forma que quede espacio libre para el Amor Infinito’


Plegaria Sufí


‘El olvido es un esfuerzo activo, no pasivo. Significa no entretenerse con ciertas cuestiones y no darles vueltas, no irritarse con pensamientos, imágenes o emociones repetitivas. El olvido consciente significa abandonar deliberadamente las obsesiones, distanciarnos voluntariamente y perder de vista el objeto de nuestro enojo, no mirar hacia atrás y vivir en un nuevo paisaje, crear una nueva vida y unas nuevas experiencias en las que pensar, en lugar de seguir pensando en las antiguas. Esta clase de olvido no borra el recuerdo, pero entierra las emociones que lo rodeaban’


Mujeres que corren con Lobos


“Vaig aprendre que no es pot donar marxa enrere,

que l’essència de la vida és anar cap endavant.

En realitat,

la vida és un carrer d’un únic sentit”

Agatha Christie




Qui mira cap enfora somia; qui mira cap endins, desperta”

C. G. Jung


" La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes"
John Lennon

"Lo que el sabio desea, lo busca en sí mismo, el vulgo lo busca en los demás"
Confucio

"Relacionarse con los demás es un arte que requiere PACIENCIA, HUMILDAD y SENSIBILIDAD"
G. Kerstin

"Quien reúne la curiosidad del niño, el arrojo del joven y la prudencia del viejo, se asegura una buena travesía"
G.Kerstin

"La confianza es una flor extremadamente fragil que una vez marchita no suele rebrotar"
Platón

"Quién no conoce la soledad, tampoco puede apreciar el contacto con el mundo. La soledad es un bálsamo para entender el presente y proyectarse hacia el futuro"
G.Kerstin

"El hombre respira, aspira y expira"
Victor Hugo

Todo lo que una persona pueda imaginar, otras lograrán hacerlo realidad"
Jules Verne

"La divinidad está en ti, no en conceptos o libros"
Herman Hesse

" El infinito tiene su voz: es el silencio"
Gabriel Alomar

"El sueño es la vanguardia del hombre"
proverbio Ruso

"La flor más bella no es la que arrancamos, sino la que llega a nuestras manos llevada por el viento"
G.Kerstin

"El hombre es absurdo por lo que busca, y grande por lo que encuentra"
Paul Valéry

"Dejamos de temer aquello que hemos aprendido a entender"
Marie Curie

"Creo que si mirásemos siempre al cielo, acabaríamos por tener alas"
Gustave Flaubert

"La tendencia natural del espíritu humano es creer antes que saber"
Gaston Bouthol

"Si el mundo fuera obvio, el arte no existiría"
Albert Camús

"Pinto lentamente, porque pinto para la eternidad"

"La pintura es poesía muda"
Simonides

"un libro es un jardín que se lleva en el bolsillo"
proverbio árabe

"Belleza que contemplan los ojos, ya no muere"
John g. Whittier

"Al sol siéntate y abdica para ser rey de ti mismo"
Fernando Pessoa

"La sencillez es una fuerza que vence todas las astucias"
Stendhal

"Pon entusiasmo a aquello que estés haciendo y la tarea te resultará más liviana"
G.Krestin

"El viaje empieza desde el mismo momento en que piensas en él"
G.Kerstin

"Los animales domésticos son nuestra mirada al libro abierto de la naturaleza"
G.Kerstin

"Al igual que todos los jóvenes, me proponía ser un genio, pero afortunadamente intervino la risa"
Durrell

"La costumbre de decir sí, me parece peligrosa y resbaladiza"
Cicerón

"La piel es la puerta de entrada a la salud y a las sensaciones"
G.Kerstin

"El último peldaño de la adversa fortuna es el primero de la próspera"
Carlos Dossi

"Los sueños que no se descifran son como cartas que se reciben y no se abren"
Talmud

"En el molde de nuestras acciones es donde se ha forjado la inteligencia"
H. Bergson

"Los placeres deben colocarse en la vida lo mismo que las comas en una frase"
Eugene de Guérin

"Soy polifacético porque todo lo hago mal"
Jaume sisa

"Inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas"
J.R. Jimenez